El vidrio es uno de los materiales de construcción más populares y versátiles actualmente. Pero la belleza del vidrio es irrelevante si las personas dentro de la construcción se sienten incómodas o si la ineficiencia energética hace que la operación de la construcción sea demasiado cara.

Vidrio al que se le añade una fina capa de plata transparente en una de sus láminas. Refleja entre el 40 y 70% del calor (Rayos infrarrojos) mientras permite el paso de 100% de la luz visible.

Ventajas del vidrio de baja emisividad

– La baja emisividad anula el efecto “pared fría” en invierno y “pared caliente” en verano

– Las ventanas o balcones pueden aumentar de tamaño sin miedo a una fuga de calor importante y constante

– Estar junto a las ventanas ya no es un problema, pues dejan de convertirse en “congeladores” o en “hornos”, aumentando el confort junto ellas.

– La baja emisividad reduce la transmitancia térmica en más de un 60% que un vidrio simple.

– Su aspecto es casi el mismo que el de un vidrio incoloro.

– La baja emisividad produce una alta reflectancia del calor (energía de onda larga) pero no de la luz visible (energía de onda corta): impide al calor generado dentro de la estancia “escaparse” al exterior. Y todo ello sin perder luminosidad, pues permite a la luz solar atravesar el vidrio.
– No se pierde luz natural